Bienvenido Registrate conectando con Facebook o llenando los campos.
Bienvenido Ingresa conectando con Facebook o con tu usuario y contraseña.
Recuperar Password Olvidé mi contraseña
Si no recuerdas tu contraseña, pulsa aquí.
Bienvenido Rellena tu email y te enviaremos de nuevo tu contraseña.
I Lapuente

¿QUÉ RAIDS HAGO ESTE AÑO? LA PLANIFICACIÓN DEPORTIVA DE LA TEMPORADA DE RAIDS DE AVENTURA

El establecimiento de objetivos

La gran cantidad de pruebas que hay, tanto nacionales como internacionales, de deportes de aventura obliga a todo equipo de raids a realizar un exhaustivo  planteamiento de sus metas y objetivos en relación a la temporada.

A ello se une en muchas ocasiones la falta de patrocinio y, por tanto, de recursos económicos,  lo que hace a la vez difícil y necesaria la valoración de las pruebas a las que acudir cada año. La  elección adecuada de cada competición es fundamental. Se deben, pues, tener en cuenta ciertas referencias de nuestras posibilidades, de lo que  queremos conseguir y del tipo de prueba a la que pretendemos acudir.

Preparar la planificación requiere tener metas claras, realistas, basarse en aspiraciones que  pueden ser conseguidas y siempre planteadas desde referencias objetivas. En este sentido hay que tener en cuenta cuatro fases:

 

1. Periodo de planificación

El ciclo general en los raids es la temporada anual y va normalmente desde marzo a noviembre. Las competiciones existentes en el calendario pueden servir para decidir los objetivos de  resultado, aunque en ocasiones pueden ser dichos objetivos los que señalen la competición a  elegir. Debemos tener presente en este apartado los intereses, expectativas, motivaciones y  necesidades del equipo en su conjunto:

  • Puede interesarnos cierto raid porque va tal equipo o porque se realiza en cual  zona.
  • Tal vez queramos ir a una prueba por las mayores posibilidades de éxito.
  • Estemos muy motivados a realizar un raid fuera de nuestra región o país.
  • Necesitemos acudir a la competición para no perder al sponsor.

 

2. Valoración de las posibilidades de éxito

Se trata de ver la dificultad de las competiciones y de los recursos técnicos que dispone el  equipo para determinar objetivos interesantes y realistas que constituyan un reto y sean verdaderamente alcanzables. Aquí debemos tener datos concretos de clasificaciones en raids  anteriores o de otro tipo de referencias:

  • Puesto final en tal circuito.
  • Puestos parciales en secciones concretas (btt, piragua, etc.).
  • Lugar donde se realizará el raid.
  • Cantidad de entrenamiento semanal del equipo.
  • Preparación física de los componentes.

 

3. Establecimiento de objetivos de resultado

Los objetivos de resultado son lo que queremos conseguir al presentarnos a tal prueba o a un  circuito o grupo de pruebas. Debe ser planteado sin ambigüedad y de forma específica:

  • Terminar todas las pruebas del circuito.
  • Quedar entre los 10 primeros en alguna de ellas.
  • Realizar completo un raid internacional.
  • Ganar alguna sección.

 

La propuesta de objetivos intermedios puede ayudarnos a acercarnos a la meta final de  manera más segura, pues nos fortalecerá la autoconfianza y motivación a medida que se vayan  alcanzando. Son pasos progresivos hacia la consecución del objetivo final:

  • No saltarnos ninguna sección.
  • Completar todos los controles.

 

4. Planteamiento de objetivos de realización

Son los logros relacionados con la conducta propia, es decir, mejoras físicas y técnicas para  aumentar las posibilidades del equipo de alcanzar el objetivo propuesto. También aquí deben  ser propuestos de forma específica, atractiva y alcanzable.

Este tipo de objetivos es muy útil y beneficioso para el/la raider y el equipo pues se centra en  el propio funcionamiento de la conducta:

  • Realizar las transiciones más rápidas.
  • Mejorar la técnica de paleo en piragua.
  • Hacer la etapa de carrera sin pararse.
  • Mejorar la BTT en las trialeras.
  • Mejorar la orientación con plano.

 

Así favoreceremos la percepción de control sobre la competición, utilizando indicadores fiables  de progreso. Pueden así mismo plantearse objetivos individuales junto con los colectivos. Cada componente  debe realizar un planteamiento de mejora que repercuta en el equipo. Para esto, nada mejor  que los entrenamientos conjuntos y las reuniones distendidas donde se pueden comentar  estos temas y realizar observaciones y críticas constructivas de todos para todos.

Si no se dispone de un entrenador o manager del grupo, el capitán podrá realizar las tareas de  coordinación y de canalización de ideas y soluciones. En este sentido es interesante la presencia y aportación de la asistencia, pues son los mejores  observadores, sobre todo de los períodos de transición de secciones.

Entonces ¿qué raid o grupo de raids hacer? La respuesta no es fácil, pero debe venir precedida por el establecimiento de prioridades en cualquiera de los puntos anteriores, en alguno de  ellos como hilo conductor o en la interrelación de todos.

Estas prioridades harán que la toma de decisiones determine qué es lo importante y  significativo para nosotros y nuestro equipo y, seguramente, nos indicará con cierta precisión  que raids tenemos que hacer.

 

 Isidro Lapuente Álvarez

Competidor de Raids de Aventura

Doctor en Ciencias del deporte 

@ISIDROLAPUENTE